El hombre camina apresurado, sin fijarse demasiado en su camino. Son las siete de la tarde en los últimos días del invierno y en el cielo las gotas de lluvia aún no son lo suficiente pesadas como para caer.
Busca en sus bolsillos con un movimiento preciso, desactiva el vigía y sube al auto. Las manos sobre el volante, éste es su primer respiro en el día desde que despertó.
Estira las piernas, desprende dos botones de su camisa Wisteria y chequea sus nuevos mensajes en el teléfono móvil. Demonios. Está llegando más de quince minutos tarde, pide ignición con voz tranquila, la máquina obedece.. oh si, las máquinas siempre obedecen.
El Pegasus negro rasguña el pavimento con sus cuatro patas de caucho y se aleja buscando Avenida Villarino, la ruta más corta hacia la playa.
Llega a la ciudad baja cuatro minutos después, las luminarias de Esandi le ayudan a encontrar la línea de cipreses que ocultan el río. Apaga el motor y las luces en el mirador, baja del coche y enfrenta el viento.
Fue una estupidez no traer abrigo, la playa está desierta, a lo lejos alguien corre cerca de la orilla, puede escuchar crujir los guijarros en la distancia, cierra la puerta y mira fugazmente la pantalla de su móvil.. Carajo, las máquinas obedecen, las personas dudan, seguramente ya se ha marchado.
Las luces rojas que se encendieron y apagaron allí delante lo arrancaron de sus pensamientos, a cuarenta metros.. allí, allí.
Camina sobre la arena mojada mientras el viento se empecina en golpearlo con los bordes de su propia ropa, el sonido de las pisadas detrás de él se acentúa.
- Clara, estás ahí? - le pregunta a la oscuridad, las ópticas traseras del auto no han vuelto a brillar, su aliento se condensa en el aire, se hace más liviano y se desvanece en la noche. - Clara? -
El hombre que corre por la playa pasa junto a él y vuelve sobre sus pasos.
- Esteban?
No se atreve a mirarlo al rostro, él tiene asuntos importantes, necesita hablar con Clara, no le importa encontrarse a un conocido a tres kilometros de la ciudad en una playa en agosto.. él..
El hombre le apoya su mano izquierda sobre el pecho. Carajo, qué quiere este tipo?
- Esteban? - insiste.
- Si, quién..? - no puede preguntar más.
El muchacho, porque es un joven muchacho, saca su mano derecha de su equipo deportivo y apoya un dedo sobre el rostro de Esteban.
Es que acaso.. qué tiene este tipo? Qué mierda quiere este tipo?
El dedo oscuro y plástico apuntando al costado de su nariz estalla en un sonido parecido al de un resorte quebrandose en su punto de bloqueo.
Esteban cae pesadamente sobre la playa, piensa en la dureza de la arena compactada por la humedad, en el joven vestido de Adidas, en los papeles que olvidó firmar en la oficina esta tarde, en que olvidó activar el vigía de su coche..
Oh, Dios, no.. este hijo de puta quiere robar mi Pegasus.. mi.. Pegasus.
2
30 Minutos - Edición Digital
Jueves 19 de agosto de 2013
Policiales
08.16 hs.
Hallan hombre muerto en Mirador Bahía.
Esta mañana un vecino de Las Quintas del Sur de esta ciudad notificó a las autoridades policiales sobre el hallazgo del cuerpo de un hombre, cerca de Mirador Bahía.
El caso -pasional o ajuste de cuentas por drogas, especulaban ayer los investigadores- tuvo como víctima a un hombre de 33 años. Este fue rápidamente identificado por la Policía como habitante de esta ciudad.
El cuerpo fue hallado con 3 disparos en la cabeza a escasos 50 metros de su propio automóvil, por lo pronto quedó rápidamente descartado el móvil de "robo": en el interior del vehículo se encontraron efectos personales de valor y dinero en efectivo.
"Parece un crimen premeditado. En el auto se encontró también una pistola automática de 9 milímetros que está siendo sometida a diversas perícias", contó a 30 Minutos un alto jefe policial que se inclinaba por la hipótesis del crímen por drogas.
"Sin embargo hubo una lucha, el hombre se defendió, lo presumimos por las huellas que encontramos en el lugar del hecho", sostuvo uno de los investigadores.
El lugar donde ocurrió el crimen (en las afueras de la ciudad) es tristemente famoso por sus niveles de violencia, ligados a ajustes de cuentas por narcotráfico.
De acuerdo a lo que trascendió, la víctima cuyos datos filiatorios fueron dados a conocer como Juan Esteban Rey de 33 años de edad, estaba casado y tenía un hijo de apenas 8 meses, recidía en las Torres del Alba, un conocido y lujoso emplazamiento de la nueva ciudad. La Policía descubrió que en su oreja izquierda el hombre llevaba un audífono por lo que suponen que era hipoacúsico.
Los investigadores interrogaban esta mañana a conocidos y familiares de la víctima que pudieran aportar más datos que pudiesen aclarar el crimen.
3
Esicanni apaga el humeante Blend Phillies y huele su café unos segundos, mira a su alrededor en el desolado restaurante; frente a él solo se mueven las figuras del Canal 3 que deja escapar el proyector.
"[...] investigación por el asesinato del ingeniero Juan Rey ha dado un giro inesperado esta mañana luego de conocerse los resultados de la necropsia realizada a su cuerpo.
Según informó esta mañana en la conferencia de prensa el Comisario Principal Félix Esicanni, en los restos del ingenierio "se encontraron cuatro piezas metálicas cuya fisonomía no concuerda con proyectiles balísticos", explicó que "tres de ellos se encontraron alojados en su cabeza, y el adicional se halló cerca de su cuello". Ante la insistencia del periodísmo detalló luego: "las piezas metálicas aparentan ser vulgares tornillos de acero, estamos trabajando en aclarar este crímen, se han encontrado también rastros de plástico lo que nos deja pensar en la utilización de una pistola Touss de alto calibre."
Luego aparecen imágenes de sus facciones en primer plano, Dios, cómo odiaba las conferencias de prensa! Ahí estaba su rostro adusto detrás de la barba y su voz ronca y pausada, explicándole a ese montón de ignorantes a quienes les pagaban por ser ignorantes y preguntar idioteces como si no supiesen las respuestas.
- Ah, mierda.. - enciende otro cigarro mientras vé como su rostro suda en la televisión.
Jamás debería haberles hablado de la Touss, aquello había armado un verdadero alboroto. "Acaso el narcotráfico estaba envuelto en el crímen?", "La policía tenía algo que ver en ello?".
- Puta.. - sisea, lamentándose. No podía recordar quién había lanzado el rumor de las drogas, seguro había sido Pelco - Comisario pendejo de mierda.. - Si, le llamaban Dragón con Diarrea, Esicanni no podía recordar por qué, pero sabía que la primera vez que lo escuchó se había reído por horas.
"[...]este tipo de armas están fabricadas con polímeros de alta resistencia, como el nomex que permite no solo[...]"
Esicanni deja de mirar el proyector, bajo su intacto café deja dos billetes y sale a la calle.
- Ingenierio de mierda, en que te metiste? - escupe con rabia y se aleja por la avenida, veinte metros más allá se detiene. Parece haber encontrado la respuesta.
- Jajajajajaja! Si no te quema te caga! Jajajaja! Pelco hijo de puta..
- Virginia, qué pasa?
- Están pasando el informe de la autopsia en las noticias.. - su voz suena desvaída.
Se acerca y la rodea con su brazo libre, ella parece reconfortarse y ajusta su espalda al abrigo que él le ofrece.
- Ya pasó, shhhh.. ya pasó.. - podía convencerla de ello por un momento.
- No lo extrañás?
- Claro, claro que sí - toma el control remoto de sus manos diminutas y presiona el botón de apagado. En la otra habitación se escucha el llanto del pequeño.
- Ya vuelvo querido, cuando vuelva te quiero sin ropas - dice mientras enjuga sus lágrimas.
4
Sus pies se desahogan del cansancio mientras caminan sobre la mullida alfombra del pasillo. Detrás de la tercer puerta crecía el mundo de Orestes.
- Ori, mi bebé.. qué pasa? - Virginia se acerca. Verlo así, tan inerme en llanto, le recuerda a Esteban.. lo había conocido cinco años, mil años atrás; su sonrisa, su voz capaz de seducir una esfinge.. dónde estás ahora amor?
Sus laberinticas caricias subyugan el insomnio de Orestes, mientras ella zinzaguea en pensamientos inclinada sobre la cuna.
Se habian conocido en la oficina de los padres de Virginia.
- Juan Esteban, te presento a mi princesa.. querida, él es Juan Esteban, nos está echando una manito con..
La voz de su padre desaparece en la bruma de otro recuerdo yuxtapuesto - Hola chiquita.. - le había dicho la siguiente vez que se encontraron, había sido en la fiesta de apertura de Quintessence, el enésimo proyecto de su padre.
'Hola chiquita' con aquel tono burlón, que no estaba en la cadencia de sus palabras, sino en la mirada a medio camino entre pícara y cómplice, un Frozen Lemon en su mano derecha..
Se sorprende a si misma quitandose la alianza de bodas, jugando con ella, la deja caer sobre las mantas de Orestes y sale de la habitación.
Está demasiado cansada, la mitad de sus sentidos ya duerme antes de llegar a la cama.
Antes de entrar a la cuarta puerta el pasillo le murmura algo; algo que ella es incapaz de escuchar.
5
- Señora, aquí tiene Usted el resto de las pertenencias de su esposo. Debe poner su firma en este formulario dónde se hace constancia de su acuerdo con respecto a la lista de las pertenencias que le son devueltas..
- Mi marido me era infiel Comisario?
- No se ha borrado el registro del teléfono móvil señora, se ha descargado una copia del software que será presentada a la instrucción del caso..
- No responde mi pregunta.
- Señora.. yo.. - Esicanni no sabe mentir.
Capítulo II
1
'El Despertar'
"Why do you sleep, when no one want to sleep?"
A oscuras algo trajo a su mente un estribillo de Modwheelmood.
No carajo, no quiero dormir - le respondió a la canción. Y reforzando el pensamiento concentra todas sus fuerzas en los párpados, Oh Dios.. parecen estar soldados con acetileno.
Intenta pensar en algo que lo distraiga, siempre le resulta mejor pensar en algo más, distraer su mente y enfocar su empuje..
Siente que ha despertado con los ojos cerrados, es una sensación curiosa.. hey, apuesto a que alguna vez sin darte cuenta despertaste con los ojos cerrados.
Abre su mirada buscando la playa, y la encuentra, oscura y fría. Sus retinas se dilatan buscando un punto de referencia, pero la playa es astuta y esconde sus peligros esta noche.
En algún lugar sobre su cabeza escucha un sonido seco. Alguna vez en su niñez en la afueras de Olivares había escuchado ese sonido, Papá había dicho que las ramas de aquél árbol habian explotado; Carajo viejo.. si supieras que las ramas de mi cabeza han explotado ahora.
Cierra los ojos, no siente dolor, solo la sensación de movimiento constante de su endolinfa. En caída libre.
Quiero llegar a la arena.
Estoy en la arena ya, hacía dónde estoy cayendo entonces?
Ya no vé nada, ni siquiera sus recuerdos.
Espera, simplemente espera algo; no sabe qué.
Nada llega.
Nada.
Nada.
2
- Hola? - su voz carece de densidad, siente que está hablando bajo el agua. Un agua negra, pesada, que lo ahoga todo hasta su voz.
- Hola, estoy despierto!! - no hay respuesta alguna. - Enfermeras de mierda, cómo carajo no se dan cuenta de que estoy despierto?
Había leído en alguna parte que el coma inducido no impedía a los pacientes tener recuerdos y percepciones - Así que de esto se trataba eh? Estoy abandonado detrás de mi cuerpo comatoso, y nadie se da cuenta, mierda.
Un momento.. alguien se acerca, puede sentir las voces.
- Ahí están putas haraganas, miren mis aparatos.. miren - se desespera.
- Silencio. - dice una voz calma y sin expresión.
- Pero qué caraj.. Cómo es posible que lo hagan callar? En qué cabeza cabe que en un hosp..?
- Muchacho, silencio - esta vez obedece, hay algo en esa voz que le suena familiar. Necesito despertar, necesito despertar de esta mierda!- grita en pensamientos, y la voz surge nuevamente impacible.
- Dónde crees que estás? Muchacho, nadie duerme aquí.
Luego llegó el silencio. Un silencio de desconcierto primero, y luego de comprensión.
La voz, aquella voz..
..era su propia voz.
3
5.17 de la mañana, insomnio.
Había entrado al estudio de Esteban con la intención de leer 'The arrow in the narrow way', un libro que Esicanni le había devuelto entre las pertenencias de su marido.
El libro había estado envuelto en nanopapel dorado, Esteban era un perfeccionista, había pensado hasta ese detalle; ella odiaba que rompieran los envoltorios de los regalos con la excusa de que resultaba de buena suerte. El nanopapel era casi irrompible, sonrió..
Detrás de la tercer página encontró los trazos rápidos de la caligrafía de Esteban, en sempiterna minúscula y casi sin signos de puntuación rezaba:
'mi chiquita, a veces el camino no nos deja comenzar de nuevo pero sí nos permite continuar, y aunque sea angosto tomá mi mano... quiero seguir este camino con vos. esteban'
Como siempre para Esteban, demostrar sus sentimientos había sido un caos que pocas veces se permitía. Esa noche se lo habia imaginado sentado en ese mismo sillón, mirando la hoja en blanco del libro sin poder plasmar lo que sentía.
Luego Virginia encendió el iWall. Los periféricos bioluminiscentes brotaron tenuemente bajo sus dedos y nerviosa revisó los archivos recientes. Dentro del módulo encontró los borradores de la dedicatoria, y una carpeta con archivos portables gráficos.
Fotografías.
Su sangre se volatilizó, nauseas, No dejes que caiga, no! Qué he hecho!
Oculta el rostro blanco con sus manos temblorosas, las lágrimas brotan como lava traslúcida de sus ojos inyectados en sopor. Clava sus uñas, profundo, hasta que se quiebran bajo la piel de sus mejillas.
Y cae.
4
'Todos somos tu alma'
Despierta con un dolor insoportable en su espalda y siente sus pies como vidrio molido.
- Virginia!! Virginia despertate!!! - la voz de Rodrigo llega desde el pasillo. - Virgi, qué te pasa?? Ayudame!!
Despierta, el pelo pegado al piso con su propio vómito, mira los ojos desorbitados de Rodrigo lo suficiente como para entender que algo malo sucede y no es con ella. Falta alguien más en el cuadro..
- Ori está ahogado, le saqué tu anillo de la boca, no respira, no respira!! Despertate mierrrrrda!!! - la abofetea con fuerza, con demasiado fuerza quizá.
No siente su rostro. No siente sus manos.
Y vuelve a caer.
- Si, buenas tardes, los padres de Orestes Rey, no?
- Si, no, si.. - el hombre se levanta de su asiento en la sala de espera. El médico los mira con curiosidad. - Si, ella es la madre, yo soy un amigo de la familia, cómo está Orestes?
- Bueno, verá señora - se inclina sobre Virginia que aún permanece sentada -Orestes sufrió hipoxia, falta de suministro de oxígeno al cerebro.. Usted nos dijo- esta vez busca la mirada de Rodrigo - que se estaba ahogando con un objeto..
- Si, si, una alianza.
- Bueno, verá.. es muy peligroso dejar este tipo de objetos cerca de bebés de esta edad, tienden a llevar todo tipo de cosas a su boca para suplir la ansiedad que sienten al separarse de su madre.. - se detuvo a medio camino de una explicación que no aliviaría en nada a la madre de Orestes. - bueno, lo que quería decirles es que el estado del bebé es delicado, en este momento le estamos aplicando un tratamiento de criocelda que nos..
- Oh Dios - el suspiro aterrado de Virginia detuvo al doctor.
- Esta terapia nos permitirá bajar la temperatura de Orestes para disminur su actividad cerebral, de esta manera sus neuronas consumiran menos oxígeno señora..
- Si, comprendo, hay secuelas doctor?
- Las secuelas siempre existen en este tipo de casos, no arriesgaría un diagnóstico de ninguna en este momento. Hemos sedado a Orestes para impedir convulsiones, eso nos dificulta medir la severidad del daño. Lo que más nos importa en este momento es mantenerlo estable..
Los mira. Los años le han quitado la capacidad de ver a las personas, y lo han dotado de ver las posibles reacciones a las noticias que él debe dar sobre sus pacientes. Esta madre está deshecha, le preocupa. Parece.. rota.
- Bueno, algo más que deseen saber?
- Si doc - Rodrigo lo toma del brazo y se alejan unos metros de Virginia. - Cuáles puntualmente pueden ser las secuelas?
- Verá usted, pueden variar desde.. cambio en la atención, lo que puede ser muy dañino desde el punto de vista del aprendizaje, hasta.. un coma permanente, no lo quiero llenar de fal..
- Entiendo.
Se despidieron con un breve apretón de manos.
Ya en la calle él la estrechó en un abrazo muy apretado. Lloraron juntos, esto no debia estar sucediendo.
En el quinto piso del Instituto Giovanelli, dentro de una caja de acrílico, Orestes apenas respiraba.
Apenas.
5
Qué es este lugar? Una nube oscura de voces lo apabulló durante unos segundos y luego se retiraron mansamente. No reconoció una sola palabra.
Qué es este lugar? Repitió su pensamiento y esta vez intentó escuchar con más atención, infructuosamente.
Después de algún tiempo notó que las voces provenian desde dentro de su cabeza, que no era necesario escucharlas, sino.. presentirlas; al menos esa era la sensación que tenía.
Qué es este lugar? La Orla, es la Orla - se respondió a si mísmo.
Qué es La Orla? La Orla es El Camino, es La Frontera.
Qué Camino? Aún no te has dado cuenta? Esto es el Limbo, es El Borde.
Quienes me hablan? Todos.
Esto que soy es mi alma? Todos somos tu alma.
Quiénes son ustedes? Y un arrebato cromático pobló su cabeza, miles de rostros intentando asomarse dentro del lugar que alguna vez fueron sus pupilas, no solo eran los rostros, eran sus expresiones, sus sentimientos que lo bloqueaban. Ardía. Quemaba.
Dueeeeeleeeeeeeeee! Bassssstaaaaaaaaaaaaaaaa!!
Y se detuvo..
..en el preciso instante en que los ojos de Orestes se abrian dentro de su alma.
6
Ámbos sentados en los foamseat de la galeria, miran cómo el docel del cielo se pixela púrpura cada vez que eclosionan relámpagos más allá de la galería.
- Esteban sabía.
Rodrigo aparta sus ojos del mango sour. - Esteban sabía.. qué?
- Lo nuestro, tiene fotos de nuestros encuentros - dice ella con voz tranquila.
- Tenía - responde él; un mohín de ironia desanda sus labios.
- No es necesario que te comportes como un imbécil Rodrigo.. - la mirada de Virginia colisiona y ahuyenta los iris oscuros de él hacia el cielo. - Cada vez que he intentado hablar al respecto en los últimos cuatro meses me has tratado como a una estúpida.
- No querida, no es así, solo he intentado protejerte, yo solo..
- De qué querés protejerme ahora Rodrigo, de quién? Esteban ya no está, y cada día que pasa más pienso en que todo esto fue un error. No soy una tarada, te equivocás conmigo, todo lo que pienso es que ahora que conseguiste lo que tanto querias ya no te interesa si estoy bien o mal. Mi hijo se está muriendo congelado en una cámara para que no pueda sentir dolor, mi marido murió asesinado Rodrigo!! Asesinadoo!!
- No fue algo que pensaras mucho al tomar la decisión querida.
- Sos un desgraciado, no hay nada humano en lo que sale de tu boca este último tiempo.
- El plan fue compartido, hacete cargo una vez en tu vida de algo Virginia, ya no sos la nena de papá.
- Decime qué mierda es todo esto!! Dónde está Clara?!! Por qué no había balas en Esteban?? - y en las últimas silabas, estirando la interrogación de la frase, las lágrimas brotaron y de puntillas asomó el llanto en su garganta - Qué mierda es todo esto..?
Las palabras más sucias que jamás había dicho.
'Hay momentos en la vida en que debemos enfrentar lo que amamos'; eso repetía Esteban siempre. La primera vez que se lo dijo era una tarde de verano, lluviosa y húmeda, estaban sentados en el café de siempre a dos cuadras deQuintessence.
- Sencillamente el hecho de que seamos amigos hace años, no le da derecho a imponerme sus puntos de vista Virginia..
- No es amistad, los amigos no compiten entre sí, desde que te conozco Rodrigo aparece en nuestras conversaciones por el mísmo motivo Esteban.
- Me gusta tu vestido.. - había cambiado el curso de la conversación con aquella mirada.
- Jajaja! Pervertido, qué estás imaginando?
Virginia hoy, cinco años después se preguntaba cuántos grados habría cambiado el rumbo de sus vidas si hubiera enfrentado a Esteban cuando comenzó a sospechar la existencia de Clara.
Las sospechas habían comenzado con el registro de llamadas de Esteban. Él tenía la costumbre de guardar todos los números con los que se comunicaba.. su conducta había cambiado. Ya no salía con Rodrigo y Dominic los jueves por la noche, pero Rodrigo le había confiado que salía de la oficina imprevistamente en los horarios de trabajo.
Se volvió más distante, toda la intimidad que tenían se limitaba a la noche de los sábados después de la cena, mientras ella lavaba la vajilla él la abrazaba suavemente y le cantaba al oído:
'I once knew a hot girl..
past the mission.. they're closing every hour'
Después llegó Ori, y aunque todo siguió de la misma manera, ámbos se habían concentrado en cuidar del bebé.
Ella quería llamarlo Juan Cruz, él había dicho Orestes; había ganado su excentricidad, y su buen gusto también, por qué negarlo? El 27 de diciembre a las 9.17 había nacido Orestes Valentín Rey,
seis días después del fin del mundo pronosticado por los mayas y Nostradamus. El 16 de noviembre de 2012 hubo un eclipse total de sol, lo que provocó suicidios masivos en Filipinas, Australia y Chile. Recordaba el amargo rostro de Esteban frente al proyector.
- Sesenta mil personas sumidas en la estupidez, los asustó un eclipse Virginia, ni siquiera hay un Orson Welles a quién culpar, qué locura.. - dijo mientras abrazada su hijo a través de la piel de su esposa. - Vos mocoso, vas a evitar que tu padre haga estupideces en el futuro, estamos?
La beso y armó prolijamentee el medio Windsor con su corbata Wisteria, tomó elG3 que ella le había regalado y salió sonriendo del departamento.
Ella había volteado hacia el proyector mirando amargamente, no era tan optimista.
Pero el fin del mundo no había llegado, y el primer gesto que escapó del rostro de su marido al ver por primera vez a Orestes había sido de infinita picardía y dulzura a la vez.
- Vés nena, no solo el mundo no terminó, sino que recién comienza. - y la besó -Bienvenido mi Rey Orestes, vas a heredar esta fea nariz..
- Esteban, volvé.. - suspiró cuando estuvo sola mirando los relámpagos - Volvé..
7
'El Cenegal'
- Pongasé las botas Principal!
Esicanni lo mira de lejos y maldice para sus adentros.
Están a 14 kilómetros de El Cacay, último pueblo vivo antes de llegar a la Reserva Rayenes, en los caminos de ripio que rodean la cerca perimetral sur.
Pelco agita sus manos y Félix Esicanni se calza sus botas, mientras dos baqueanos rurales los miran desde sus monturas.
- Ciudado Principal, está traicionera la zanja.
Son las 23.17 del 8 de diciembre de 2013, va a ser una larga noche para la reducida comisión que ha enviado la Policia Provincial con Ordenes del Ministerio de Seguridad.
El ministro Geraldez lo había llamado para pedirle que viaje hasta la zona, habian encontrado un cadaver en las ciénagas de turba de la Reserva, así que había reunido a Pelco, Rodriguez y Jara, luego buscaron a la pendeja petulante de.. ni siquiera recordaba su apellido, bueno.. la perito y el marica de su ayudante.
Tenian que esperar hasta la mañana para empezar a trabajar. Pelco baja las cintas amarillas y comienza a marcar el perímetro. Esicanni camina hacia el alambrado.
- Dónde está el cuerpo? - pregunta a uno de los baqueanos, que desmonta y se acerca dando largos trancos.
Lo guia unos cincuenta metros más allá de la valla y los carteles de señalización de la Reserva. Los árboles se comen toda la luz del cielo, y el ciano les lame las botas hasta los tobillos.
Detrás de la franja de robles se abría generosamente el cenagal.
- Acá don, mire.. - se planta y señala con su linterna un bulto a unos ocho metros de distancia - guarda, no se meta más adentro.
Un haz de luz abre camino entre los charcos de turba, allí.. se vé claramente..
- Nota uno, 23.31, 8 de diciembre del corriente - la perito habla cerca del micrófono de su grabador - bolsa transparente, aparentemente de 80 micrones de poliester termoplástico, envuelta con cinta de embalar marrón..
Pelco cruza miradas con su superior y hace un gesto de aprobación estirando los belfos. La escuchan.
- pueden verse claramente un antebrazo y mano, se evidencian signos de momificación de los tejidos por exposición al carbono..
- Es una momia? - pregunta Jara estupefacto.
Julia Agostegui resopla con fastidio mirando a Esicanni, que a su vez la mira con curiosidad. Aparentemente él tiene la misma inquietud, pero claro, no lo dice.
- Estamos en una zona de humedales, durante miles de años la descomposición de las hojas de los bosques con el agua ácida del pantano - hizo un gesto señalando alrededor - formó los depósitos de turba que comienzan acá.
- Y la momia?
Todos comenzaron a reir, excepto Agostegui.
- La exposición a este ambiente hizo que el cuerpo practicamente no se descomponga.
- Entonces no es un negro.. - otra vez risas.
- No Jara; puede hacerlo callar jefe?
- Sargento, deje hablar a la señorita - farfulla Esicanni, tentado.
- El carbono le da esa tonalidad a la piel. Ya no tengo más nada que explicar hasta que vea el cuerpo, y si ustedes no lo sacan del cenegal.. - dice ella con gesto desdeñoso.
- Vuelve a indicarme lo que tengo que hacer señorita y la encierro dentro de la camioneta junto a Jara; bueno gente, todos al camino, al amanecer vamos a retirar el cuerpo. - le hace un guiño a Pelco
- Era buena la pendeja che..
- Sene-sene sene - se aleja canturreando el sargento Jara - sene-sene- Senegal!
La victima era una mujer de 37 años, sus huellas indicaban que se trataba de Clara Beatríz Noceda, casada, dos hijos.
Se había denunciado su desaparición cuatro meses atrás, el 19 de agosto, pero con el revuelo por el asesinato del ingeniero Rey la prensa casi había pasado por alto la noticia. Ella era de Paso Allen, la ciudad del otro lado del río.
Según su marido, había venido a esta ciudad por cuestiones laborales.
Agostegui, siguiendo la huella de un orificio en el ojo derecho de la victima, encontró una pieza metálica dentro del craneo. No era una bala.
Clara Noceda trabajaba en Opus Meert Consultora.
Capítulo III
1
Abre sus ojos lentamente, como en un escena slomo de Tarantino.
Solo falta la música, piensa.
Probemos otra vez..
Pestañea, sus pupilas laten en un intento por acostumbrarse y se asfixian de luz. Todo fosforece blanco; siente que sus pulmones se sofocan en cada respiro, sus sentidos se sacuden el letargo de encima y le duele.
Lentamente recupera su cuerpo, se deja mecer por el movimiento de su sangre desde adentro, cruzó la barrera a salvo.
Sonríe, tiene labios, su sonrisa tiene labios.
Se adormece feliz, todo está en su lugar.
- Hey, campeón.. mirá quién vino a verte.
Las manchas borrosas lo aturden, si pudiera llevarse las manos a los ojos intentaría separar más sus párpados; después de unos segundos la puede ver, rubia, dorada, vé sus dientes blancos muy de cerca cuando ella se aproxima y le habla al oído.
- Hola mi amor..
Se embriaga en sándalo y vainillas, el calor de su mejilla lo hace sentir en casa.Por fin, qué larga pesadilla!
Abre su boca para decirle que la ama, pero solo sale un jadeo..
- Shhh, tranquilo mi amor, tranquilo mi cielo.
Ahora él si puede verla nitidamente, palpable, la quiere oler una vez más mientras ella se aleja y habla con el doctor.
Escucha decir términos como "metaleteofluorano" y "terapia de reflejos", no le importa, él recuperó su mundo, ya lo tiene todo.
Alguien más se acerca, usa un barbijo de algodón, pero su mirada es inconfundible, oscura, insondable; las líneas de expresión a los lados de sus ojos muestran la sonrisa que la tela oculta.
- Bebote, cómo estás?
Virginia vuelve sobre sus pasos y se inclina una vez más para poder verlo de cerca.
- Ori, mi amor.. saludá a Rodri..
Oh no.. No, no puede ser.. no!
Ella vió despertar su hijo.
Él despertó viendo a su esposa.
2
27 de junio de 2013.
El anillo tintinea sobre la encimera del lavabo, lleva su mano frente al rostro y alza la mirada.
Se ve en el espejo. Bien, realmente bien. Sus ojos santos, como los llama Esteban, la devuelven a salvo de su caos interior. Destellan todos los quilates de la esmeralda en su alianza..
'El Diablo deja que me vea bien a cambio de sentirme no tan bien' piensa. 'Tengo que hacer esto por mi, por mi y Orestes'. Él ha sido su único motor en estos meses; él tan fragil y sereno, testigo de su llanto silencioso en la noche.
- Virginia, mi querida..?
- Ya voy mamá - suena serena - Un minuto.
Arriba estan sus padres, su marido y Orestes, su pequeño rey.
Esta mañana discutieron con Esteban por primera vez desde que se conocieron.
Allí, encerrada en el tocador con una excusa fisiológica intentaba edificar la disputa y sus motivos. Rodrigo le había contado de una tal Clara que Rodrigo frecuentaba ultimamente, los había visto en Biçak, hacía 3 días, a la hora en que debería estar en el gimnasio con Dominic, oh Dominic con tu estúpida cara de Juan Buenhombre, fue imposible hacerle develar una mínima veta.
Pero Rodrigo era diferente, conocía a Esteban desde la adolescencia, fueron amigos todos estos años en una relación viciada por la envidia y la compulsión de competir uno con el otro.
Este último tiempo esa tonta puja de egos se había recrudecido, quizá Virginia aún no sospechaba concientemente que desde su boda con Esteban, la relación que éste tenia con Rodrigo podría admitirse como un constante alardeo entre machos alfa buscando el consentimmiento de la hembra apetecida.
Y esa hembra era ella.
Le hubiese resultado muy irónico si le hubiesen planteado que su marido competía con alguien más por algo que ya tenia. Lo importante es que había resultado pan comido hender el telón de Rodrigo y despojarle información a cambio de nada.
Luego Virginia encontró en el 3G de Esteban una tarjeta de negocios de Opus Meert, y las piezas comenzaron a encajar.
- Dónde está Bante?
El rostro alegre de Alfredo Nunes se vuelve desde las profundidades de la mirada de su nieto y se encuentra con su hija, desvaída.
- Dijo que iba a una auditoría, en un rato vuelve.. qué sucede mi niña?
- Ese desgraciado me mete los cuernos!! Me mete los cuernos papá, se piensa que soy estúpida, me quiere tomar el pelo!! Me mete los cuernos!!
Mamá Claudina derramó su vino blanco sobre la mesa, pero Virginia jamás esperó la reacción de su padre. Alfredo pareció cargar toda su tensión en los hombros, sus facciones oscurecieron, se acercó raudo y la tomó de los antebrazos. Comenzó a blandir a su hija como si fuese una herramienta mientras su boca comenzaba a abrirse.
Y rugió.
Rugió como una bestia en el último rincón de la preciada libertad. A sus espaldas una copa se hizo trizas sobre el piso de la terraza.
- Qué mierda hiciste mal carajo!! Cómo mierda es que te mete los cuernos, idiota!! Contestame!!
Claudina mete sus brazos frágiles entre ámbos, llorando. Alfredo, desprovisto de contemplación, la aparta de una bofetada seca, el movimiento brusco le hace perder el equilibrio y las arrastra, se desploman sobre los muebles de metal, y luego más allá.
Orestes llora en su silla, hoy cumple seis meses y parece entender..
..el mundo que lo sustenta comienza a desmoronarse.
3
Separa las cortinas grises con el dorso de su mano y entra en la pequeña estancia. Una mesa en el centro, y una lámpara eclipse esparciando luz lánguidamente sobre el mantel oscuro.
- Disculpe la tardanza - alarga un apretón de manos mientras sonríe.
- No es problema - dice ella devolviendole el gesto - me tomé el atrevimiento de pedir.. oh.. - se interrumpe con gracia.
El camarero abre las cortinas de la mesa privada, deja sendos cafés sobre la mesita y vuelve a salir, todo en un ritual de silencio.
- Todavía no se acostumbra al Biçak? - pregunta Clara.
- No, a decir verdad. Aunque es agradable no ser visto en estas circunstancias.. - Esteban parece perderse en algún pensamiento brumoso.
- Comprendo, no le voy a hacer perder tiempo Esteban, aquí estan los detalles; - le alcanza un sobre de papel madera - pero debe reconocer que tengo buen gusto para estas maniobras de espionaje.
Ámbos ríen de buena gana; se conocieron hace pocas semanas atrás y siempre encontrandose en lugares extraños a la vista de Esteban, las colinas en las afueras, la azotea del Museo de Ciencias de Ciudad Alta hace unos días y ahora en un restaurante turco oscuro y repleto de cortinados, con el perfume de mil especias decorando el aire.
- Humm.. amargo..
- Si, pedí sin azucar, tiene cardamomo.. es para ponerlo en clima. - continúa sonriendo.
Esteban abre el sobre y se sumerge en la lectura del documento, segundos después comprende la cortesía del café.
Alfredo Nunes era un tipo de negocios, con una jodida reputación de infalible olfato visionario, los había contactado a ámbos hacía 5 años formando Nunes & Asociados para comenzar un nuevo proyecto
de bienes raíces. Esteban aún recordaba su llamado, "Si, buenos días Ingeniero Rey? Si, si, soy Alfredo Nunes y quiero hablarle de Quintessence".
Al terminar la conversación se había preguntado si aquel tipo estaba completamente chiflado, pero lo había convencido hasta la médula de que aquella cosa llamada Quintessence iba a ser algo realmente enorme.
Después de unos días de contacto fijaron una reunión de contacto. Allí se enteró que Rodrigo Arias formaba parte del equipo. De alguna manera se alegró, era como enfrentarse con el axioma de Hamlet 'a todos nos decide soportar males conocidos, que buscar aquellos que ignoramos'.
Nunes los presentó al director ejecutivo de Titanide, la constructora, Arias Arquitectura Inventiva se encargaria de desarrollar el proyecto, un consultor de Opus Meert supervisaría todas las acciones y el ingeniero en seguridad Juan Esteban Rey completaba el equipo.
Hoy, Esteban recibe de manos de Clara la confirmación, Rodrigo Arias durante tres años urdió estrategias fraudulentas, contrató clientes inexistentes y desplazó la constructora original filtrando informes adulterados a la oficina de Esteban.
Al Complejo Quintessence lo terminó de construir Glieme Residencial, Rodrigo había hecho lobby por ellos. Las piezas comenzaban a encajar dolorosamente.
Cómo decirle a su suegro que su amigo los había estafado durante años?

6 comentarios:
BIIIIEEEEEENNN!!
WOOOOO!!
SII! ahora a leer se ha dicho =)
Definitivamente me siento frustrado. Blogger no me deja editar. En el final del texto está todo en itálica y no me deja corregirlo. Qué bronca, hoy mismo empiezo a ahorrar para un nuevo CPU.
Espero haberlos puesto al día, es la intención.
Dedicado especialmente a NIQS que lo pidió primero.
noo, no te dejes ganar por blogger. Tenes que habrir un txt y copiar ahi y despues pasarlo por en edicion html. de ultima le mandás un div.
Te banco a Muerte Jared, pero no me voy a leer todos los capitulos...
gracias.
comienzo a leer, que hoy tengo tiempo!
pepe, ABRIR con H... que HDP!
Juaaaaaaaaa! Recién lo veo!! No tiene perdón!! H de HDP! xD
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