- Pongasé las botas Principal!
Esicanni lo mira de lejos y maldice para sus adentros.
Están a 14 kilómetros de El Cacay, último pueblo vivo antes de llegar a la Reserva Rayenes, en los caminos de ripio que rodean la cerca perimetral sur.
Pelco agita sus manos y Félix Esicanni se calza sus botas, mientras dos baqueanos rurales los miran desde sus monturas.
- Ciudado Principal, está traicionera la zanja.
Son las 23.17 del 8 de diciembre de 2013, va a ser una larga noche para la reducida comisión que ha enviado la Policia Provincial con Ordenes del Ministerio de Seguridad.
El ministro Geraldez lo había llamado para pedirle que viaje hasta la zona, habian encontrado un cadaver en las ciénagas de turba de la Reserva, así que había reunido a Pelco, Rodriguez y Jara, luego buscaron a la pendeja petulante de.. ni siquiera recordaba su apellido, bueno.. la perito y el marica de su ayudante.
Tenian que esperar hasta la mañana para empezar a trabajar. Pelco baja las cintas amarillas y comienza a marcar el perímetro. Esicanni camina hacia el alambrado.
- Dónde está el cuerpo? - pregunta a uno de los baqueanos, que desmonta y se acerca dando largos trancos.
Lo guia unos cincuenta metros más allá de la valla y los carteles de señalización de la Reserva. Los árboles se comen toda la luz del cielo, y el ciano les lame las botas hasta los tobillos.
Detrás de la franja de robles se abría generosamente el cenagal.
- Acá don, mire.. - se planta y señala con su linterna un bulto a unos ocho metros de distancia - guarda, no se meta más adentro.
Un haz de luz abre camino entre los charcos de turba, allí.. se vé claramente..
- Nota uno, 23.31, 8 de diciembre del corriente - la perito habla cerca del micrófono de su grabador - bolsa transparente, aparentemente de 80 micrones de poliester termoplástico, envuelta con cinta de embalar marrón..
Pelco cruza miradas con su superior y hace un gesto de aprobación estirando los belfos. La escuchan.
- pueden verse claramente un antebrazo y mano, se evidencian signos de momificación de los tejidos por exposición al carbono..
- Es una momia? - pregunta Jara estupefacto.
Julia Agostegui resopla con fastidio mirando a Esicanni, que a su vez la mira con curiosidad. Aparentemente él tiene la misma inquietud, pero claro, no lo dice.
- Estamos en una zona de humedales, durante miles de años la descomposición de las hojas de los bosques con el agua ácida del pantano - hizo un gesto señalando alrededor - formó los depósitos de turba que comienzan acá.
- Y la momia?
Todos comenzaron a reir, excepto Agostegui.
- La exposición a este ambiente hizo que el cuerpo practicamente no se descomponga.
- Entonces no es un negro.. - otra vez risas.
- No Jara; puede hacerlo callar jefe?
- Sargento, deje hablar a la señorita - farfulla Esicanni, tentado.
- El carbono le da esa tonalidad a la piel. Ya no tengo más nada que explicar hasta que vea el cuerpo, y si ustedes no lo sacan del cenegal.. - dice ella con gesto desdeñoso.
- Vuelve a indicarme lo que tengo que hacer señorita y la encierro dentro de la camioneta junto a Jara; bueno gente, todos al camino, al amanecer vamos a retirar el cuerpo. - le hace un guiño a Pelco
- Era buena la pendeja che..
- Sene-sene sene - se aleja canturreando el sargento Jara - sene-sene- Senegal!
La victima era una mujer de 37 años, sus huellas indicaban que se trataba de Clara Beatríz Noceda, casada, dos hijos.
Se había denunciado su desaparición cuatro meses atrás, el 19 de agosto, pero con el revuelo por el asesinato del ingeniero Rey la prensa casi había pasado por alto la noticia. Ella era de Paso Allen, la ciudad del otro lado del río.
Según su marido, había venido a esta ciudad por cuestiones laborales.
Agostegui, siguiendo la huella de un orificio en el ojo derecho de la victima, encontró una pieza metálica dentro del craneo. No era una bala.
Clara Noceda trabajaba en Opus Meert Consultora.
martes, 23 de febrero de 2010
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7 comentarios:
y yo pienso.. de donde carajo sacas tantos detalles eh???
como se te ocurren...desde nombres,apellidos, sobreonombres, palabras q ni conozco y NOMBRES DE EMPRESAS!!!
jajajajaja
sos groso... Pobre Clara... termino peor q el otro!
Claro, faltaba Clara! Ahora conozco el motivo que le impidió llegar al encuentro! Después de todo quizás no era la amante, era ella la que seguía a la esposa y sacaba las fotos??
Francamente... impresionante. El entorno, los personajes, los detalles, gestos, chistes... la complejidad de todos esos aspectos es una maravilla. Cómo si estuvieras reconstruyendo algo que hubieras vivenciado. Es muy palpable, muy real.
Otrooo otrooo otroooo =D
mirá, deje de leer el libro q estoy leyendo poorq no me gusta mezclar historias..y te estoy dando prioridad eh!
Así que eso era lo que pasaba con Clara!
muy bueno Jared.
cada vez mas nos vas introduciendo en este sub mundo... no quiero salir! quiero seguir leyendo!
Me estoy ponoiendo bien aaal dia con esto jaja.
Yo adoro mi culo jaja que divina y sutil. los yankee que la fumen
clap, clap, clap..
aplausos...!
Abrazos y Éxitos!
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